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sábado, 7 de julio de 2012

Técnicas de movilización de pacientes



TÉCNICAS DE MOVILIZACIÓN DE PACIENTES









Pasar al paciente de la cama a la silla de ruedas
  1. Lo primero que hay que hacer es fijar las ruedas. Si aún así hay peligro de que la silla se mueva harán falta dos personas, una de las cuales sujetará la silla por el respaldo para evitar su movimiento;
  2. Si la cama está muy alta se colocará un escalón que sea firme y que tenga una superficie suficiente para que el enfermo se mueva sin caerse;
  3. El paciente se sentará al borde de la cama y se pondrá, con la ayuda del Auxiliar, la bata y las zapatillas (de forma que no se le salgan con facilidad);
  4. Si el paciente no puede hacer solo los movimientos necesarios para sentarse al borde de la cama se le ayudará de la manera indicada en Forma de sentar al paciente en el borde de la cama;
  5. La silla se coloca con el respaldo en los pies de la cama y paralela a la misma;
  6. El Auxiliar o Celador se coloca frente al enfermo con el pie que está más próximo a la silla por delante del otro;
  7. El paciente pone sus manos en los hombros del auxiliar o celador mientras éste lo sujeta por la cintura;
  8. El enfermo pone los pies en el suelo y el Auxiliar o Celador sujeta con su rodilla más avanzada la rodilla correspondiente del enfermo para que no se doble involuntariamente;
  9. El Auxiliar o Celador gira junto con el enfermo y, una vez colocado frente a la silla, flexiona las rodillas de forma que el enfermo pueda bajar y sentarse en la silla. Cuando la silla no es de ruedas se procede en la misma forma, pero el peligro de que la silla se mueva es inferior.


Silla de Ruedas - Componentes
PARTES DE UNA
SILLA DE RUEDAS:
  1. Empuñadura
  2. Respaldo
  3. Asiento
  4. Apoya-brazos
  5. Aro propulsor
  6. Rueda propulsión
  7. Freno
  8. Reposapiés
  9. Plataforma reposapiés
  10. Horquilla
  11. Rueda de dirección


Transporte del paciente mediante Silla de ruedas o Camilla
Cuando la situación o el tipo de desplazamiento lo requiera, el transporte del enfermo se ha de realizar mediante la propia cama, camilla o silla de ruedas. Para ello deberemos tener en cuenta una serie deConsideraciones Generales:
  • El paciente deberá estar bien sujeto para evitar caídas en su desplazamiento.
  • Evitar situaciones donde existan corrientes de aire o en lugares donde el enfermo pueda sentirse incómodo.
  • Como norma general, empujaremos la cama o camilla desde la cabecera de la misma, de tal manera que los pies del paciente sean los que vayan abriendo camino. Igualmente la silla de ruedas se empujará desde la parte de atrás de la misma, agarrándola por las empuñaduras.
Situaciones Especiales:
  • Cuando se tenga que bajar rampas con camilla, debemos situarnos en la parte inferior -piecero de la camilla- caminando hacia atrás, de forma que el paciente mire hacia nosotros. Si bajamos la rampa con silla de ruedas, también tirando de la silla hacia atrás, de forma que el paciente mire en la misma dirección que nosotros.
  • Para entrar en el ascensor debemos abrir la puerta e ir introduciendo la camilla por la parte de la cabecera, en primer lugar, o sea, entrará el celador primero y tirará de la camilla, de manera que la cabecera de la camilla entre en primer lugar.
  • Para salir del ascensor el celador abrirá la puerta y comenzará a sacar la camilla por el lado de los pies (si el ascensor fuera lo suficientemente amplio, girará la camilla dentro, y saldrá tirando de la cabecera) evitando al enfermo golpes de cualquier clase. Una vez en el pasillo se colocará en el lado de la cabeza del paciente, desde la cual empujará hacia delante, de tal manera que los pies del paciente sean los que vayan abriendo paso.
  • La entrada y salida del ascensor con silla de ruedas se efectúa también de espaldas. Entrará primero el celador tirando de la silla hacia atrás y una vez dentro dará la vuelta a la silla para salir nuevamente de espaldas.

Movilización de pacientes con importantes limitaciones de movilidad
Los pacientes que se encuentran encamados exigen la intervención de otras personas para ser movilizados, las cuales han de estar entrenadas para que sus movimientos no afecten negativamente ni al paciente ni a sí mismos.
Los cambios frecuentes de postura en los pacientes encamados son necesarios para evitar la aparición de isquemia en los llamados puntos de presión, debido a la acción de la gravedad y al propio peso. También hay que evitar que la ropa que cubre la cama roce la piel y llegue a producir lesiones, lo cual ocasiona la aparición de úlceras por decúbito.
Igualmente la movilización proporciona comodidad al paciente. Para ello el profesional debe colaborar en que:
  • Las sábanas estén limpias, secas y bien estiradas.
  • Las zonas de mayor presión corporal estén protegidas.
  • Las piernas estén estiradas y los pies formen ángulo recto con el plano de la cama.
La realización de cambios posturales se efectuará mejor con los siguientes materiales:
  • Almohadas y cojines.
  • Férulas.
  • Sábanas.
  • Medios de protección de protuberancias.

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